*La reserva ecológica ubucada en el municipio de Zacatelco, nos regala postales únicas, verdes espacios en un ambiente de tranquilidad y silencio
Diego Mena Flores
Zacatelco, Tlax.- Por donde se mire, un color verde impacta los sentidos. Un cuerpo de agua cubierto por diminutas hojas y frondosos árboles rodeándole, nos regala una postal y una atmosfera única.
Una combinación perfecta. La quietud del agua que a veces se rompe y las ramas de los bailando al vaivén del viento, ese aire que presuroso recorre el Parque Ecológico Los Ladrillos en Zacatelco.
Su mayor atractivo es un cuerpo de agua que destaca por su tamaño, conectado con los manantiales de los cuales antes formaba parte. Hoy día representa una oportunidad de acercarse a la naturaleza.
Se respira aire puro, envuelto en un silencio dominante; el pasto verdoso y especies arbóreas lo adornan. Los pequeños cuerpos de agua que aparecen en rinc0nes insospechados, aparentan lagunas nutridas por los ameyales.
Una pequeña reja verde y una lona dan la bienvenida al parque, un espacio natural que, escondido, resguarda un gran espacio custodiado por árboles que se elevan para dar sombra.
Un sendero invadido por el pasto nos recibe después de atravesar una casa, un recinto de ajolotes y otros peces, un espacio de juegos y áreas para encuentros más cercanos.
El área nació en 2015, y desde su apertura cada día es más relevante al conservar una diversidad importante de plantas y fauna de menor tamaño.
Hoy en día Los Ladrillos conservan bancas y herramientas nuevas que dan una vista más moderna y cercana a la naturaleza; los espacios para sentarse y convivir fueron situados en orillas seguras con espectaculares vistas y con cristalinas aguas sombreadas por copas de los árboles.
Antes de consolidarse como un Parque Ecológico, se mantenía como espacio sin delimitación entre su territorio y los manantiales de la Sección Cuarta de Zacatelco, pero ahora gracias al esfuerzo colectivo tiene un nuevo roastro.



