Esgrafiados de Ernst Jünger

*A propósito del fallecimiento de Beatriz de Moura, fundadora de Tusquets, y del regreso del hombre a la luna, este libro fundamental de entre todos los de Ernst Jünger.

Rodolfo Mendoza

Tusquets fue la editorial que más difundió la obra de Ernst Jünger, obligado autor alemán del siglo XX. Y cuando decimos del siglo XX es porque pocos autores vivieron en su totalidad ese vertiginoso y fulminante siglo como lo hizo Jünger. Nacido en 1895, el autor de El tirachinas, no sólo vivió la Primera Guerra Mundial, sino que dejó un testimonio ruinoso de ella en Tempestades de acero. No sólo fue miembro de la kultur alemana, personaje cercano a Hitler y Goebbles, sino que se reveló al nazismo y fue perseguido y casi asesinado. Sus diarios de la Segunda Guerra Mundial, Pasados los setenta, fue publicado originalmente como la continuación de los diarios que venían desde los escritos en la Primera Guerra Mundial, pasando por los tomos de Radiaciones. El propio Jünger dice en una parte de estos diarios que la publicación de ellos apenas se aproxima al verdadero espíritu primigenio, y se refería a la gran cantidad de fojas que comprenden el manuscrito y que Jünger decidió dejar fuera dada la extensión.

Al también autor de Juegos africanos, le tocó vivir la amargamente célebre invasión a París. La vivió como parte del ejército alemán; pero muchos han recordado que fue Jünger quien impidió el asalto a la Biblioteca Nacional de Francia y defendió el Castillo de Rochefoucauld. En lomos de su caballo Justus recorrió la tomada París y se ganó la simpatía de los soldados derrotados.

Son famosas también las trampas que le pusieron los nazis, pues era él el único crítico que levantaba la voz. En Alemania se prohibieron la publicación de sus obras a partir de 1942 porque se negó a suprimir de uno de sus libros un pasaje de los Salmos.

Esgrafiados  es una suerte de continuación de El corazón aventurero, aquél libro en el que Jünger había reunido una serie de fragmentos que tenían que ver con sus temas ya de sobra sabidos le interesaban: la entomología, la botánica, los libros clásicos como Las mil y una noches, los libros de la sabiduría salomónica, el lenguaje o los niveles de maldad. Sin embargo, Esgrafiados viene precedido de Carta siciliana al hombre de la luna, breve ensayo en el que Jünger desarrolla un tema fantástico: el hombre en la luna y la imagen que se hacen los niños de esos cráteres que tan singular vuelven al satélite natural.

Compartir: